22. Noviembre 2014 - 16:30 | Jordi Aymamí | Comparativas
Imagen de Jordi Aymamí

La Yamaha V-Max es la bestialidad –en todos sus apartados– convertida en moto. En la comparativa hemos comprobado que es espectacular, grande, larga, pesada… y muy potente; tanto, que su motor V4 de 1.679 c.c. consigue casi 200 CV de los de verdad (en nuestro banco de potencia, más de 198 CV) y un par tremendo, casi 18 kgm a 6.450 rpm.

Aparecida en 2009 como sucesora de la V-Max 1200 de los años 80, todas las cifras de la Yamaha son superlativas: su potencia, su par, su peso (301 kg) e incluso su precio (24.499 euros), y podríamos añadir su consumo, que llega casi a los 11 l/100 km, con una autonomía que se queda en 140 km. Sin duda, en Yamaha han buscado la máxima potencia por encima de cualquier otra consideración… Bueno, pues eso lo han conseguido…

Centrado todo el esfuerzo en un motor espectacular, el resto no destaca tanto: el chasis es perimetral, la horquilla es convencional (ajustable en precarga y extensión), aunque el monoamortiguador trasero dispone de bieletas de progresividad.

Los frenos delanteros tienen unas enormes pinzas radiales Sumitomo de 6 pistones, y como en la Ducati Diavel, incorporan ABS de serie.

La instrumentación, como en la Ducatiestá dividida en dos: una gran esfera en el manillar, con el tacómetro analógico y el velocímetro digital, y una pantalla digital sobre el depósito (como en la Ducati, no muy visible), con el nivel de gasolina, temperatura del refrigerante, reloj, etc.

A alguien habituado a potencias bestiales como Alguersuari Jr., la Yamaha V-Max llegó a imponerle al principio…

Solomoto+

-Aceleración brutal

-Respuesta del motor

-Posición de conducción

-Personalidad

Solomoto-

-Peso elevado

-Precio

-Consumo

Vuelve a la introducción de la comparativa Dragster.

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