14. Noviembre 2014 - 18:00 | Antonio Regidor | Blogs
Foto Ian Fuller vía Compfight
Imagen de Antonio Regidor

Yendo al grano, la cuestión es que en mi corto trayecto hasta la redacción suelo coincidir con bastantes personas. No cada día pero una o dos veces a la semana me encuentro con conocidos haciendo mi misma ruta hacia el trabajo. Ya escribí una columna sobre ello.

Pues bien. Una de esas personas con la que coincido se trata de alguien que conduce un automóvil con placa “CC”, esas de fondo verde y números blancos, de los cuerpos consulares. Cuando uno ve esa placa. es difícil no fijarse en ella; es tan poco habitual, que hasta te la aprendes de memoria con mucha facilidad. El tema es que la persona que va tras el volante, desde el primer día que lo vi, conduce de manera prepotente, como si la ley no fuese con él. Conduce circulando pegado a tu matrícula, se salta semáforos en rojo –por suerte, sólo para peatones– como si no existiesen, va siempre a fondo, circula por el carril bus… Estando yo parado en el susodicho semáforo en rojo para peatones, varias veces ya he presenciado cómo este vehículo pasa a mi lado a toda velocidad, como si el semáforo no existiese. En una ocasión casi atropella a una anciana que estaba comenzando a cruzar…

Está claro que a este señor no le llegan las multas y si le llegan, es como si no existiese. Por lo visto tiene patente de corso para conducir como le venga en gana. Un mal ejemplo que deja en mal lugar a todo el cuerpo consular.

Y no soy yo el que lo digo. Por curiosidad, paré a hablar con un agente de la autoridad municipal, y le comenté si tenían incidentes con vehículos con esta placa. La respuesta fue que sí, que tenían localizados a un par que siempre hacían de las suyas, pero que no les habían parado para multarlos… ¡Ver para creer!

La sociedad se basa en el respeto y el orden. Si alguno de los, considerados, personajes ejemplares –aunque de bajo rango– ya se comporta como si el resto de ciudadanos no existiésemos, ¿qué podemos esperar de cargos de mayor peso específico…? Así nos ha ido con la maldita crisis.

Más información

El Quadski, la nueva adquisición de la policía de Dubái

31.10.2014 | Noticias
El Quadski es un anfibio que pasa de ser un quad a una moto de agua en sólo cinco segundos.
 

Comentarios de Facebook