2. Mayo 2015 - 19:18 | Joan Carles Vázquez | Noticias
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Con el nuevo documento, las indemnizaciones por fallecimiento o secuelas se acercan a las pagadas en Europa y se recogen supuestos no imaginados en los años 90, como familias monoparentales, familias con hijos de otros matrimonios, etc. En general, la nueva ley "permitirá incrementar la protección a las víctimas mediante la garantía de una indemnización suficiente", resumen desde el Ministerio de Justicia.

En cuanto a daños patrimoniales, el nuevo baremo, que pone al día la anterior versión del mismo, que data de 1995, clarifica y regula el resarcimiento en concepto de gastos y racionaliza el cálculo del lucro cesante (pérdida de ganancia legítima por la víctima), que contempla los ingresos netos de la víctima, pero también valora el trabajo no remunerado –como tareas del hogar– o la pérdida futura de trabajo de menores y estudiantes. Además, introduce un coeficiente específico para cada perjudicado que combina factores como la duración del perjuicio, el riesgo de fallecimiento y la deducción de las pensiones públicas. Asimismo, distingue entre 'perjuicio patrimonial básico' o gastos razonables derivados del fallecimiento –compensados con un mínimo de 400 euros– y 'gastos específicos', que incluyen el traslado del fallecido, repatriación, entierro y funeral. Además, al tener en cuenta las nuevas estructuras familiares y la individualización de la indemnización, se mejora la percepción de ésta.

En cuanto a las secuelas de un accidente, el nuevo documento refuerza, en especial, la reparación de los grandes lesionados, indemnizando no solo los perjuicios, sino los daños emergentes relacionados con gastos asistenciales futuros. Y si hablamos de lesiones temporales, el baremo distingue entre 'gastos de asistencia sanitaria' y 'gastos diversos resarcibles' (los necesarios y razonables que genere la lesión en el desarrollo de la vida ordinaria del lesionado, desplazamientos de familiares para atenderle, gastos para atender a los familiares menores o especialmente vulnerables de los que se ocupe el lesionado...). Por cierto, el texto también reestructura el perjuicio personal básico en las indemnizaciones por muerte y su relación con los perjudicados particulares (Perjuicios extra-patrimoniales), que se encuadran en 5 categorías (cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos y allegados) y considera que "estos sufren siempre un perjuicio resarcible y de la misma cuantía, con independencia de que concurran o no otras categorías de perjudicados".

El criterio de actualización y revalorización anual del sistema indemnizatorio será a partir de ahora el mismo que el dispuesto en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para las pensiones. Más en www.mjusticia.gob.es.

A continuación, dos ejemplos facilitados por el Ministerio de Justicia:

POR SECUELAS:
Mujer, médico otorrinolarigóloga. Renta: +60.000 euros/año. Daños: amputación parcial de la pierna

BAREMO ACTUAL: 350.000 euros (máximo)
BAREMO FUTURO: 750.000 euros (máximo, incluyendo nuevos conceptos de lucro cesante, gastos sanitarios futuros, etc.)
DIFERENCIA: +400.000 euros (+114 %)  

POR MUERTE:
Padre de familia, 40 años. Ingresos netos de 38.000 euros. Deja viuda de 30 años e hijos de 3, 6 y 12 años, además de un padre y un hermano no dependientes económicamente ni convivientes.

BAREMO ACTUAL: 335.519,31 euros (máximo)
BAREMO FUTURO: 671.480,94 euros (en concreto, cada uno de los hijos menores multiplica por 2,8 la indemnización actual).
DIFERENCIA: + 335.961,63 euros (+110,13 %)

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