18. Mayo 2015 - 7:38 | Josep Lluis Merlos | Blogs
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Jamás sabremos la verdad de lo que le pasó a la moto de Márquez, porque las explicaciones oficiales que nos dieron, no cuelan.

Es obvio que la diferencia de temperatura del domingo comparada con el resto del fin de semana les afectó. Como al resto de la parrilla, entiendo.

Durante 4 años, en F1, Red Bull se encargó de demostrarnos que no siempre quien más corre es quien gana.

En Le Mans pasó lo mismo. Y en Jerez. Ganó la Yamaha, que es obvio que corre menos que la Honda, y mucho menos que la Ducati. Pero que es más llevable, eso que algunos definen como driveability.

En Valencia, el primer día de los tests después de la última carrera de 2014, Márquez pidió a Honda una moto “que corriera menos”. Y ahora, este parece ser –paradójicamente– el problema: un motor con una entrega de potencia bestial.

Mugello, con sus eternas rectas, puede ser el juez definitivo. Y la gran oportunidad para Ducati, que ha centrado todo su trabajo preparando esta cita.

Pero si de nuevo gana Lorenzo –en casa de Vale–, habrá que ir tomando más en serio que nunca –repito: que nunca– su candidatura al título. Con una moto que, curioso, no corre tanto.

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