17. Agosto 2012 - 11:48 | Joan Carles Vázquez | Noticias

El pasado viernes 27 de julio, en plena operación salida, el precio de los peajes de las autopistas de pago que dependen del Estado subió un 7,5 %, después de que el Estado comunicara, con apenas 24 horas de antelación a las concesionarias, las nuevas condiciones. Este incremento en la tarifa de los peajes por parte del Ministerio de Fomento se ha producido, según fuentes del Gobierno, a causa de la derogación del artículo 8 del Real Decreto 20/2012 que tuvo lugar el pasado 13 de julio, y por el que el Estado ha dejado de retornar el 7 % de los beneficios a las empresas concesionarias. Según datos de Fomento, la medida afecta a 1.678 km sobre los 3.000 km de vías rápidas de pago existentes a día de hoy en España. Pues bien, a este incremento se le sumará, en septiembre, el aumento derivado de la subida del IVA, lo que supondrá un incremento total del 10 % en las tarifas de aquellos peajes de las autopistas que dependen del Estado. ¿Consecuencias de estas dos subidas en menos de cinco semanas? Se incrementará aún más la actual caída del tráfico en las autopistas de peaje. Todavía pasarán menos vehículos, por lo que las concesionarias, a pesar de haber subido los precios, recaudarán menos. Es decir, que el remedio habrá sido peor que la enfermedad.

Más tráfico en las carreteras convencionales
La segunda, y más preocupante, es que gran parte del tráfico que hasta la fecha absorbían dichas vías rápidas se desplazará inevitablemente hacia la red estatal y autonómica de vías secundarias, con lo que la siniestralidad en estas últimas, lejos de frenarse o reducirse, aún crecerá más. Sin ir más lejos, el año pasado fallecieron en accidentes ocurridos en carreteras secundarias 1.166 personas (datos provisionales a 24 horas), lo que supuso el 79 % de los fallecidos en vías interurbanas, según datos de la Dirección General de Tráfico.De hecho, reducir la alta siniestralidad en las carreteras secundarias es “uno de los objetivos prioritarios” para la DGT, según afirma en su estrategia de Seguridad Vial 2011-2020.De hecho, este mismo año, a mediados de junio, ya puso en marcha una primera campaña de vigilancia y control en las carreteras secundarias, con el objetivo de conseguir comportamientos más seguros entre los conductores que circularan por estas vías y, por lo tanto, una reducción de accidentes y de lesiones.

¿Cómo dijo la DGT que bajaría los accidentes en las vías secundarías?
En este sentido, la DGT anunció que se iba a trabajar en mejorar la seguridad de dichas carreteras a través de su diseño. Especialmente, para evitar salidas de la vía y colisiones frontales, con la puesta en marcha de una serie de medidas de bajo coste y alta efectividad, como señalización vial de distancia de seguridad, separación física de ambos sentidos, instalación de barreras de seguridad, mejora de señalización y mantenimiento o creación de zonas seguras para parada de vehículos. Además, también iba a incidir a la población en comportamientos más seguros, a través de la emisión de diferentes mensajes de concienciación. Su tercera medida, incrementar los controles y la vigilancia en este tipo de vías, incluyendo la ubicación de radares allá donde la velocidad sea especialmente relevante en la producción de accidentes. Hace unos meses, la Asociación Española de la Carretera (AEC) publicó un informe que os presentamos en estas mismas páginas (Solo Moto nº 1.870). En él, titulado Estudio sobre Necesidades de Inversión en Conservación, y elaborado de octubre a diciembre de 2011, la AEC evaluaba 3.600 tramos, de 100 metros cada uno, tanto en la Red de Carreteras del Estado como en la red dependiente de las comunidades autónomas y diputaciones forales.

¿Conclusiones? Nada buenas. La más destacada, sin duda, el notable deterioro del firme de toda nuestra red viaria, que obtiene una calificación media de “deficiente”. Es decir, que las carreteras españolas en 2012, tanto las estatales como las autonómicas, están en un estado de conservación similar al que presentaban hace ahora 25 años, y ello pese al importante número de kilómetros que se han construido. ¿El motivo? La falta de inversión. Especialmente, en el refuerzo de firmes. Sólo hay que mirar las cifras. En 2007 y 2008, el Estado dispuso 500 millones de euros. Al año siguiente, únicamente 28 millones, que en 2010 se quedaron en 14 millones. Desde entonces, no se ha invertido ni un céntimo. Ni en todo 2011 ni durante estos primeros tres meses de 2012. Por cierto, según el informe, cada euro no invertido a tiempo en refuerzo de firmes se transforma en 5 euros a los tres años y en 25 euros a partir del quinto. ¿Más datos de dicho estudio? Hay que reponer 325.000 señales, es necesario repintar cerca de 50.000 km de marcas viales, el 21 % de las luminarias están apagadas... Vamos, que para poner nuestras carreteras al día habría que invertir cerca de 5.500 millones de euros.

Más radares y controles, la solución fácil
Pues bien, la DGT ha movido ficha y ya sabemos qué camino ha decidido seguir para reducir los accidentes en las carreteras secundarias ahora que aumentarán su tráfico de vehículos.
¿Inversión en mantenimiento de éstas? No. ¿Aumentar los controles y radares en ellas? Sí. Hace unos días anunció que había invertido en recuperar los 750 radares que estaban averiados, “muchos de ellos durante el último año”, la gran mayoría en la red de carreteras secundarias, por falta de mantenimiento. Curiosidades de la vida, coincidiendo con la operación salida de agosto. Por cierto, Tráfico tiene previsto poner en marcha entre el 20 y el 26 de agosto una campaña especial de control de la velocidad, con especial atención a las carreteras convencionales o secundarias.

 

Publicado en el numero 1887 de la revista Solo Moto
Si quieres el número, puedes pedirlo a nuestro departamento de suscripciones

Seguridad VialRadares

Más información

Antes de coger la moto, apunta: 750 radares listos para multar...

26.07.2012 | Noticias
El pasado mes de abril la Directora General de Tráfico María Seguí aseguró que muchos de los radares instalados en la red de carreteras españolas se encontraban fuera de servicio, además de reconocer que gran parte de los dispositivos “no estaban disponibles por falta de mantenimiento”. En total, 750 radares fijos. Te los detallamos…
 

Comentarios de Facebook