6. Mayo 2007 - 0:00 | solomoto.es | Pruebas
La familia más exitosa de Yamaha se renueva, y no sólo eso, sino que además se amplia con dos nuevos miembros destinados a aquellos más tranquilos o no demasiado expertos que no precisan ni quieren prestaciones deportivas. La marca de Iwata ha hecho varios platos combinados a partir de las originarias FZ6 y Fazer 600, con diferentes versiones (hasta seis posibilidades de 600), pero que se pueden dividir en la estándar, con un nuevo motor de 78 cv, y en la serie S2, que conserva el de 98 cv original. De cada una, y como sucede también en la 1000, existe la versión naked (FZ6 y FZ6-S2) y sport (Fazer 600 y Fazer-S2).

Las nuevas S2
La serie S2 mantiene el motor ‘full power’ de 98 cv y recibe unas cuantas mejoras. En las suspensiones se ha reducido la compresión hidráulica y la precarga de muelle, en busca de mayor suavidad. Los frenos reciben las pinzas Monoblock, y el basculante pasa a ser de aluminio.
Otro detalle interesante es la nueva situación de las estriberas del pasajero, 4,5 cm más bajas, y la modificación del asiento para hacerlo más cómodo. En el caso de la Fazer-S2, además, el carenado es de nuevo diseño, más ancho y en busca de más protección. La nueva decoración incluye el blanco y el azul metalizados, y el chasis y las llantas incorporan acabados en negro, rematadas estas últimas con el perfil rojo de moda.


Centauros del desierto
Yamaha nos llevó hasta el desierto de Almería: bellos paisajes, buenas carreteras y poco tráfico. En el primer recorrido probamos las light de 78 cv. La idea que nos vino a la mente es que se había conseguido el fin para el que fueron diseñadas, porque realmente el motor ha ganado en suavidad y en facilidad de uso e incluso parece que ofrecen mayor par motor a pocas vueltas que las más potentes de S2. Las suspensiones son, efectivamente, más blandas, efecto que se siente más en la Fazer que en la N. Cuando subimos a las S2 percibimos claramente que esto es otra cosa. Tienen otro carácter agresivo, especialmente cuando la aguja del tacómetro supera las 8.000 vueltas.
En cuanto a la parte ciclo también se manifiestan los cambios en las suspensiones, si bien afectan poco a la naked y bastante a la sport, que para nuestro criterio es demasiado blanda y poco retenida en extensión hidráulica.
Posee excelentes frenos, que si antes ya eran buenos ahora se muestran claramente mejores, con mayor potencia y tacto.

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